lunes, 31 de mayo de 2010

Cuando el mundo es un prostíbulo


Lola Galán, en El País de 30 de mayo de 2010

Las niñas y jóvenes que se ofrecen por unas pocas rupias en los prostíbulos gigantescos de Kamathipura y Falkland Road, en Bombay, no son muy diferentes de las adolescentes del este europeo encerradas en clubes de alterne de Mestre, cerca de Venecia. O de las jóvenes nigerianas retenidas, bajo amenaza de muerte, en cortijos perdidos entre los invernaderos de Almería, como las que liberó la policía hace unos días. Unas y otras son esclavas sexuales. Un término aparentemente desfasado en pleno siglo XXI que describe, por desgracia, una realidad nada infrecuente. Más de un millón de adolescentes y de mujeres jóvenes alimentan hoy este sórdido negocio que proporciona a quienes lo explotan miles de millones de euros de beneficios al año. Mujeres vendidas, engañadas o raptadas por los propios grupos mafiosos que controlan el tráfico sexual.

¿Cómo se desarrolla la trata en el mundo global? ¿Quiénes son sus víctimas y quiénes los verdugos? "Las víctimas son mujeres jóvenes, pobres, muchas pertenecen a minorías étnicas, o proceden de países inestables y están desesperadas por emigrar. También los campos de refugiados son terreno propicio para reclutarlas", explica Siddharth Kara, en conversación telefónica desde su casa de Los Angeles. Es autor de un libro sobre el tema, Tráfico sexual. El negocio de la esclavitud moderna, que publica ahora Alianza Editorial. Kara, de 35 años, ex empleado del banco de negocios Merrill Lynch, dejó su lucrativo trabajo para iniciar en el año 2000 una serie de viajes por el mundo que le llevarían a través de tres continentes al corazón del tráfico sexual.

En los países del sur y del este de Asia, en Estados Unidos, en el este de Europa, en los Balcanes y en Italia, Kara tomó contacto con esclavas, trabajadores sociales, proxenetas y algún traficante. El resultado de este amplio trabajo de campo es el libro sobre este negocio inhumano, que hace hincapié en los aspectos económicos sin olvidar el drama profundo de las jóvenes explotadas. Dramas como el de Mallaika, una ex esclava sexual que Kara encontró en Bombay. Casada a los 13 años, tras parir dos hijos muertos, el marido la vendió a un proxeneta cuando apenas había cumplido los 16 años. Mallaika trabajó toda su juventud como esclava sexual, obligada a satisfacer a decenas de clientes al día. En el gigantesco burdel imperaba la ley más brutal. Todos los días morían violentamente esclavas como ella. Después pasó a trabajar como prostituta por el sistema indio de adhiya. La mitad de lo que ganaba era para el dueño del prostíbulo. Infectada con el virus del sida cuando Kara la encontró, Mallaika era consciente de que sus días estaban contados.

Siddharth Kara, miembro de la dirección de la ONG Free the Slaves, creada en 2000 por un grupo de intelectuales para luchar contra la esclavitud, cuenta que su interés por el tema surgió en sus años de estudiante en la Universidad de Duke (Carolina del Norte). En 1995, Kara pasó unas semanas en el campo de refugiados de Novo Mesto (Eslovenia). Allí, una joven bosnia le contó que soldados serbios raptaron a algunas de sus compañeras y las llevaron a prostíbulos de Belgrado.

Ese recuerdo nunca le abandonó. Y en 2000, con algo de dinero ahorrado, una mochila escueta, una cámara de fotos y una grabadora, se lanzó a la aventura de ver cons sus propios ojos la naturaleza de la trata de mujeres. "Calculo que ahora mismo hay en torno a 1,3 millones de esclavos sexuales, la mayoría mujeres y niñas", dice Kara. "Pero no debemos olvidar que son muchas más las personas atrapadas como esclavas en el negocio de la prostitución".

Kara cree que una de las razones del auge de este comercio es su rentabilidad, sólo superada por el tráfico de drogas. Pero con un riesgo mucho menor. ¿Por qué se arriesgan menos a ser detenidos los mafiosos que controlan el tráfico sexual? "Hay varias razones. La corrupción policial, la de los guardias fronterizos, la del sistema judicial. Tampoco hay fondos para atender a las esclavas que consiguen liberarse y es difícil que denuncien a los traficantes. Además, las fuerzas encargadas de luchar contra esta lacra no tienen medios, ni están coordinadas globalmente".

Cuando Siddharth Kara inició su investigación, se encontró con que no había datos ni evidencias testimoniales de la trata. "Apenas se le dedicaba atención. Ni siquiera en la prensa. Hoy hay más interés, pero no siempre es un interés sano. Hay periodistas y miembros de ONG que sólo pretenden contar historias sensacionalistas con las que construir sus propias carreras. Además los recursos económicos son limitados. Por no sé que razón la lucha contra la trata está subordinada a otros problemas, como el terrorismo, el tráfico de drogas, o la inmigración. Aparte de que hay una apatía institucional histórica a la hora de reconocer las dimensiones de este problema y darle una solución. Seguramente porque las mujeres están todavía discriminadas en el mundo, reciben menor atención".

La vida de las esclavas sexuales está dominada por un mismo horror, ya sea en Oriente o en Occidente, al Norte o al Sur. Kara ha entrevistado a jóvenes que sobreviven medio drogadas en los prostíbulos más sucios de Bombay y a chicas del este europeo obligadas a hacer la calle en Roma, y ha encontrado trágicas similitudes. "Podría parecer más sórdida la situación de las esclavas sexuales en India, pero el trato que reciben estas jóvenes tiene aspectos comunes en ambos países. Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales con decenas de individuos al día. En India, la prostitución está prohibida y todo se hace a escondidas, mientras que en Italia, la prostitución callejera está autorizada salvo para las chicas menores de edad".

En la ciudad santa de Benarés Kara se encontró con Devika, una adolescente con una historia estremecedora. "Cuando tenía 13 años, un día un hombre, al que conocía por el nombre de Raj, me abordó camino de la escuela. Me cogió de la mano y me dijo que me mataría si gritaba pidiendo ayuda. Me llevó a su casa y me violó. Abusaba de mi todos los días y traía a otros hombres para que tuvieran relaciones sexuales conmigo". Hasta que pudo ser rescatada, Davika pasó meses trabajando en la casa-prostíbulo de Raj que la obligaba a tener relaciones sexuales con más de 20 hombres al día.

Su historia, salvando las enormes distancias culturales y geográficas, se parece a la de Tatyana, una chica moldava de 18 años que pasó 26 meses como esclava sexual en Italia.

El error de Tatyana (los nombres que cita Kara en su libro no son auténticos) fue presentarse al anuncio publicado por un diario de su ciudad natal, Chisinau (Moldavia), en el que se solicitaban chicas para trabajar en el servicio doméstico en Italia. "Nada más salir de mi casa, mis compañeros me violaron, y luego me tuvieron varios días sin comer. Me obligaron a orinarme encima", relata en el libro. Su primera parada fue Serbia, donde fue comprada por traficantes albaneses. Más tarde fue vendida de nuevo en Albania. De allí pasó a Grecia, donde los mafiosos que la acompañaban la subieron a un ferry rumbo a Italia. "Allí los albaneses la metieron en el maletero de su coche", relata Kara en su libro, "y la llevaron directamente a Milán, donde fue vendida al propietario de un club nocturno". Todas las noches tenía que alternar con los clientes, y satisfacerles sexualmente. "Cuando no quería beber, el propietario me inyectaba tranquilizantes para animales".

La oferta de esclavas sexuales en Italia es tan abundante, que los precios del acto sexual se han reducido a la mitad. La clientela se ha multiplicado. Hoy día, constata Kara en su libro, "frecuentar prostitutas está cada vez más integrado en la cultura italiana". Después de ser explotadas en los tugurios de Roma, Turín, Mestre o Milán, muchas de estas mujeres son enviadas a otros países de Europa donde continúa su calvario.

Clientes no les faltan. Según Kara, en el mundo entero, entre el 6% y el 9% de los hombres mayores de 18 años compran sexo de esclavas al menos una vez al año. Reconoce que ya sea por entretenimiento, por impulsos violentos o por cualquier otro propósito, no hay rincón del mundo donde los hombres no acudan a los prostíbulos. Estados Unidos, con leyes prohibicionistas muy estrictas e implacablemente aplicadas, es uno de los lugares donde el comercio sexual parece tener menos éxito. Pero no deja de ser una excepción.

¿Qué caracteriza a los consumidores de este sexo barato? "No soy la persona indicada para responder a esta pregunta. Es cierto que algunos hombres lo consumen sin mayores problemas de conciencia. Hay razones biológicas, sociales, no lo sé. Obviamente, sin hombres dispuestos a pagar por sexo no existiría esta esclavitud. Pero no todos los hombres son responsables de ella. Solo una pequeña parte".

Entre los clientes de inmundos salones de masaje, o de las prostitutas callejeras, están los inmigrantes, que llegan, muchas veces solos, a un país desconocido y hostil. "La globalización ha sido un agravante enorme. La trata de seres humanos es una de las consecuencias más horribles del capitalismo global, que ha generado enormes desigualdades económicas. Porque se produce un trasvase neto de riqueza y recursos de las economías pobres a las ricas junto a otro fenómeno, el de la falta de derechos humanos en los países en desarrollo".

¿Y la religión? ¿Juega algún papel en este fenómeno? Kara que ha viajado varias veces a Tailandia, otro de los países con mayor oferta de esclavas sexuales y prostitutas menores de edad, cita el budismo theravada, religión oficial, como una de las últimas razones del desprecio hacia la mujer, considerada como una reencarnación inferior al hombre. Pero tampoco el hinduísmo es más compasivo con las mujeres, ni los ritos africanos. Las mujeres nigerianas atrapadas en el tráfico aceptan muchas veces condiciones de vida terribles sin quejarse, por temor a los ritos Ju ju, a los que están sometidas. "Existe todavía una opresión bastante generalizada de las mujeres por parte de los hombres. Y la religión es un medio más para someterlas. No es culpa de la religión en sí, sino del uso que se hace de ella", dice Kara.

El autor de Tráfico sexual ha seguido con interés las leyes liberalizadoras de la prostitución en algunos países europeos, caso de Holanda. Y no parece convencido de que sirvan para erradicar la trata de mujeres. "La legalización de la prostitución es mala porque se utiliza como una pantalla, un escaparate detrás del cual se desarrolla el mismo comercio sexual con esclavas en las condiciones más terribles".

Siddharth Kara relata en su libro sus recorridos por los barrios más degradados de Bangkok donde abundan los prostíbulos inmundos. Allí se encuentran auténticas esclavas, adolescentes que cobran apenas cuatro euros la hora de sexo, y donde la atmósfera es deprimente y sórdida hasta extremos inauditos. También hay prostíbulos suntuosos para los turistas ricos y hombres de negocios que llegan al país en busca precisamente de eso. Lugares de lujo para los ricos, y tugurios para los pobres. Sexo de pago para todos. Hasta los esclavos traídos de Birmania, Laos y Camboya, para construir carreteras y edificios de viviendas, recibían un salario minúsculo, "con el que podían permitirse el sexo con esclavas", señala Kara.

Frente a este panorama desolador, el autor propone más que soluciones nuevos enfoques del problema. Lo primordial, en su opinión, es hacer la vida de traficantes y explotadores mucho más difícil. Que las mafias no operen con la impunidad actual, que sufran persecución y cárcel. Que la cosecha anual de esclavas sea cada vez más incierta y escasa. ¿Y una mayor concienciación de los clientes? Siddharth Kara lo ve menos factible. Mientras la oferta exista, la demanda no decaerá nunca.


jueves, 27 de mayo de 2010

La media de espera para una ayuda de la Ley de Dependencia supera los 17 meses


El promedio en España desde que se entrega la solicitud de acceso a las ayudas de la Ley de Dependencia hasta que se recibe el servicio se sitúa en torno a los 17 meses, frente al objetivo del medio año fijado por el Gobierno, y la lista de espera para recibir las prestaciones supera las 250.000 personas.

Son datos de un informe realizado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, con los últimos datos oficiales aportados al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) por las Comunidades Autónomas.

El informe expone "los plazos excesivos de espera" que se están acumulando en muchas comunidades autónomas y advierte de que la tardanza de las administraciones en resolver los expedientes podría "colapsar el sistema".
Más de medio millón de personas reciben prestaciones o servicios (553.716 personas), un promedio de 33.000 personas se incorporan cada mes desde 2007 al Sistema de la Dependencia, mientras que 252.000 se encuentran en el "limbo de la dependencia", integrado por personas con derecho a atención pero sin el Plan Individualizado de Atención (PIA) preciso para recibir la prestación, con un tiempo medio de espera de más de 12 meses.
Eliminación de la retroactividad
Canarias y Comunidad Valenciana son las regiones que acumulan mayor desatención, con más del 50% y un 60%, respectivamente, respecto a personas que, teniendo grado y nivel suficientes para ostentar el derecho a ser atendidos, siguen a la espera del PIA.
También se sitúan por encima de la media las personas que esperan la asignación del servicio en Baleares, Galicia, Madrid, Murcia y Cataluña.
Además, el informe destaca que existe un continuo de unas 120.000 personas pendientes de valoración de grado y nivel, y calcula que con una media de 13,5 meses de espera "estaríamos hablando de una deuda acumulada cercana a los 800 millones de euros en concepto de atrasos por retroactividad".
Respecto a la eliminación de la retroactividad para los nuevos expedientes si son resueltos en seis meses, el estudio señala que se producirá un ahorro estimado de unos 350 millones de euros.
'Abuso' en la prestación económica
La Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales lamenta que se esté produciendo "un auténtico abuso" con la Prestación Económica por Cuidados en el Entorno Familiar, que la ley preveía como excepcional.
Consideran que esta situación se ha producido porque la red de servicios residenciales es numéricamente insuficiente y los servicios de ayuda a domicilio y centros de día con carácter general no se han desarrollado.
"La consecuencia final de este panorama es que los servicios sociales de Atención a la Dependencia -aún siendo el único sector de la economía en el que no se ha destruido empleo en los últimos años- siguen siendo una gran oportunidad perdida en cuanto a inversión generadora de empleo", concluye el informe.
Diferencias entre CCAA
Sobre la cobertura en relación a la población de cada comunidad autónoma, las mayores tasas de población atendida por cada mil habitantes corresponden a Cantabria, La Rioja y Andalucía, con cerca de 20 personas atendidas por cada mil habitantes.
En el otro extremo se sitúan Baleares, Valencia, Madrid y Canarias, con unas tasas que oscilan entre 6,6 y 3,4 personas atendidas por cada mil habitantes.
Respecto al análisis de la entrega de servicios y prestaciones por parte de las comunidades autónomas a las personas dependientes, indica que suponen un promedio de 21.142 incorporaciones al mes, ya sea con servicio o prestación económica.
Recuerda que supone un decrecimiento respecto a 2008, ya que la media era de 28.847 planes individuales, mientras que en 2009 fue de 19.849 y en lo que va de año se sitúa en 18.083.
El caso valenciano
En el caso de la Comunidad Valenciana, el tiempo de espera medio supera los 21 meses y una de cada dos personas a las que se le ha reconocido el derecho a la ayuda por dependencia se encuentra en espera de recibirla.
Desde la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales se ha lamentado especialmente el caso valenciano, donde "se atiende a menos de la mitad de personas que en el resto de España" y se ha advertido de que "el sistema colapsará cuando entren los dependientes moderados".
"Si el objetivo del Gobierno es fijar la espera en seis meses, deben tener claro que en Valencia es absolutamente imposible", ha asegurado el director de la Asociación, José Manuel Ramírez.

viernes, 21 de mayo de 2010

INTERSOCE: Primeras jornadas de intervención social y trabajo social en situaciones de crisis, emergencias y catástrofes


Los días 20 y 21 de mayo, en la Escuela de Trabajo Social de Cuenca, por iniciativa de de dos alumnas de tercer curso -Sonia Martínez García y Virginia Huerta Muñoz- se están celebrando las Primeras jornadas de intervención social y trabajo social en situaciones de crisis, emergencias y catástrofes.


El Colegio Oficial de Trabajadores Sociales y la Unidad de Acción Social de la Policía de Cuenca, en colaboración con la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y la Universidad han sido los promotores de estas jornadas pioneras en las que se pretende abordar la intervención en situaciones de crisis.


Las distintas circunstancias de emergencia: inundación, agresión, violación, accidente, derrumbamiento, incendio, abandono, atentado, etc, resultan ser vivencias de peligro, daño, pérdida o amenaza para las diferentes personas implicadas y afectadas directa o indirectamente.

Estos acontecimientos vitales comprometen la salud de las personas y requieren de la intervención de diversos profesionales. Abordar este tipo de cuestiones es el objetivo que se han planteado los organizadores de las jornadas que se celebrarán en la Escuela de Trabajo Social del campus de Cuenca, durante los próximos días 20 y 21 de mayo. Según el presidente del Colegio oficial de Trabajadores Sociales de Castilla La Mancha, Juan Carlos del Olmo,”es después de un desastre de gran impacto, emergencia, catástrofe o evento de gran magnitud, cuando se retiran las fuerzas y agentes de atención inmediata. Entonces es cuando el trabajador social se acerca a las víctimas” y se requiere de la actuación planificada de diversos profesionales.Entre otras ponencias se tratará la Intervención Psicosocial en Situaciones de Crisis, Emergencias y Catástrofes, haciendo especial referencia 11-M y al Accidente Aéreo de Barajas. Además se abordará desde diferentes perspectivas: la Muerte y duelo. Intervención psicosocial en situaciones de crisis, emergencia y catástrofes.


(El Día de Cuenca, 21 de mayo de 2010)

Unas 230 personas participan en las I Jornadas de Intervención Social y Trabajo Social en situaciones de crisis, emergencias y catástrofes de Castilla-La Mancha, que se celebran en la Escuela de Trabajo Social de Cuenca.
Policías locales y nacionales, psicólogos, trabajadores sociales, guardias civiles, bomberos y sanitarios comparten su experiencia con el objetivo de crear una bolsa de voluntarios de Trabajo Social, trabajadores sociales de emergencia, para la atención de personas en situación de crisis a demanda del Servicio de Emergencias del 112.

“Hasta ahora la figura del trabajo social no existía en el 112, de eso tenemos buena constancia en la Policía Local, porque ya no son sólo situaciones de emergencia o de catástrofe sino situaciones de crisis, es decir cuando a una persona le pasa algo y no es capaz de activar los recursos necesarios para salir de esa situación y quizá ahí los servicios sociales no llegan”, destaca Juan Carlos Muñoz del Olmo, presidente del Colegio Oficial de Trabajo Social de C-LM, subinspector de la Policía Local y Coordinador de la Unidad de Acción Social de este Cuerpo.

Las jornadas servirán como una primera toma de contacto para la creación de INTERSOCE (Intervención Social en Emergencia de Castilla-la Mancha) por parte de una decena de grupos, formados por entre 100 y 200 trabajadores sociales, que intervendrían con carácter regional ante una situación de este tipo y a demanda del 112.

A falta de trámites
Tras la conformación de esta red de voluntarios será necesario formarlos para que luego tras los trámites oportunos puedan pasar a la actividad. Desde el Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Castilla-La Mancha confían en que en que todo el proceso pueda quedar concluido en el último trimestre de 2010 o ya en los primeros meses de 2011.

En la inauguración de este encuentro estuvieron también presentes, acompañando a Muñoz del Olmo, el alcalde de Cuenca, Francisco Javier Pulido, y el delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Valiente.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Manual para Formadores de Voluntariado en Castilla-La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado un práctico Manual para formadores de Voluntariado al que puedes acceder en el siguiente enlace:


Extraemos algún trocito de texto que nos ha gustado y da ejemplo de su claridad expositiva:

Fogonazos de “interculturalidad”

Un mono estaba en un árbol observando cómo un riachuelo se había desbordado. En un pequeño charco de agua formado por el rebosamiento, un pobre pez nadaba con dificultad y, a duras penas, lograba mantenerse vivo. El mono, afectado por sus penalidades, decidió ayudarle. Ni corto, ni perezoso, le sacó del agua para que respirara mejor. El pez murió… Para ayudar a los demás no basta con las buenas intenciones, un diagnóstico intercultural nos permitiría tomar conciencia de las necesidades del otro. Juzgar la cultura ajena desde el punto de vista propio se denomina “etnocentrismo”, en el caso que nos ocupa… “mono-centrismo”.

Ante la situación de hambruna en un país africano, una ONGD española decidió recaudar fondos y enviar leche como alimento para paliar la situación de escasez sufrida. Cada vez que el camión con el logotipo de la ONGD llegaba al lugar era apedreado por los habitantes locales para sorpresa de los benefactores. Una cultura con intolerancia a la lactosa padece entre sus miembros unas diarreas terribles al consumir productos lácteos, en especial leche. Los aborígenes lo último que querían, tras la hambruna, era tener más problemas intestinales. La competencia cultural de la ONGD era nula y la ayuda humanitaria estaba mal planificada e identificada. Con una formación adecuada en interculturalidad, se podría haber evitado este problema.

La antropóloga Luisa Abad, al visitar un hospital en Madrid, descubrió a un anciano que estaba ingresado en la unidad de psiquiatría por problemas mentales. Ante su sorpresa, comprobó que simplemente era quechua-hablante y nadie en el sistema sanitario había detectado su incapacidad de comunicación en castellano. Naturalmente, fue sacado del hospital e integrado en un centro adecuado a sus necesidades.

Con estos ejemplos, un poco al límite, quiero poner de manifiesto que podemos entrar a formar parte del cártel de las buenas intenciones con facilidad si no consideramos previamente al otro y si no reflexionamos sobre qué es esto de la cultura y su papel crucial en los proyectos de carácter social.

El modelo del iceberg

Una poderosa metáfora para comprender la cultura es entenderla como un iceberg. Un iceberg tiene una parte visible (la emergente) y una parte invisible (la sumergida). Como todos recordamos, por la película Titanic, la parte invisible es mucho mayor que la visible, y de hecho por eso se hundió el barco, porque pasó junto al bloque de hielo, dañando al casco la parte sumergida. Con la cultura sucede lo mismo. Puede concebirse con una parte visible, que es aquella que vemos nada más llegar a un nuevo país, lugar, o destino; y una parte invisible, que es aquella que no percibimos inicialmente y que requiere un tiempo de inmersión cultural para poder visualizarla.

¿Qué es lo primero que observamos al llegar a un país? Lo visible, claro: el vestido, la alimentación, los saludos, los gestos, su arte, las ceremonias, su música, el lenguaje, la gastronomía, la arquitectura, etc. Sobre todo elementos de la infraestructura y algunos pocos de la estructura. ¿Qué no vemos? El concepto de belleza, de amistad, de justicia, de higiene, de tiempo, de autonomía, de verdad, de educación, del espacio, la idea de toma de decisiones, su religión, su estructura familiar, la organización social, los símbolos, la concepción de los rituales, etc. Básicamente, elementos de la superestructura y algunos de la estructura.

Eso es lo que nos sucede en el encuentro cultural. Tendemos a valorar y juzgar al otro por lo que vemos (la punta de iceberg) y no nos damos cuenta de que, como ser completo, también posee una parte invisible, con su experiencia, sus valores, sus costumbres, su educación, su fe. Y por ello, caemos en el estereotipo que luego abordaremos. Y por ello, por ese “pre-juicio”, tendemos a hacernos una idea equivocada de personas y extenderlo a culturas completas. Si mantenemos la imagen del iceberg en la interacción con el otro, habremos dado el primer paso para conseguir el diálogo intercultural. Si nos quedamos en la superficie, nuestra relación está condenada a la superficialidad en el caso más optimista.

El Manual para Formadores en Voluntariado pretende servir de guía de consulta a responsables de formación y formadores de voluntariado y orientar las acciones formativas de las entidades de voluntariado.

El manual se dirige a personas que van a formar a nuevos voluntarios con el fin de que estén bien formados y sepan trasladar bien la metodología a la hora de trabajar en cada uno de los campos del voluntariado.

El Manual para Formadores en Voluntariado se estructura en cuatro partes:

1. - Recoge el marco teórico con aspectos esenciales para la reflexión y el desarrollo de la formación en el campo del voluntariado, como el concepto de voluntariado, el marco pedagógico de la educación no formal, la formación y el formador, el trabajo en equipo y en red, las habilidades sociales, el aprendizaje intercultural y las claves metodológicas.

2. - Incluye técnicas, con recursos y herramientas para poner en marcha en la práctica el marco teórico previo, como un curso de introducción a la cooperación al desarrollo o un curso de animación para monitores juveniles.

3. - Contiene propuestas formativas, detallando el proceso para la puesta en marcha de una sesión informativa de voluntariado o un curso de formación para voluntarios europeos.

4. - Incluye un apéndice con la Ley Nacional de Voluntariado y la Ley de Voluntariado de Castilla-La Mancha.

El Manual para Formadores en Voluntariado recoge las experiencias formativas de los seis últimos años en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha en materia de voluntariado.

Es el resultado del curso anual de Formador de Formadores en Voluntariado que organizan el Instituto de la Juventud de Castilla-La Mancha y la Agencia Nacional del programa europeo 'Juventud en Acción', en colaboración con la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación.


lunes, 17 de mayo de 2010

El valor añadido del Tercer Sector en la prestación de servicios públicos: Guía práctica de Clausulas Sociales en la contratación pública de servicios

Guía práctica de cláusulas sociales en la contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas. El valor añadido del Tercer Sector en la prestación de servicios públicos

Autor Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya
Fecha de publicación: 06 mayo 2010
Descarga pdf ( 500 kb) - Guía práctica de cláusulas sociales en la contratación pública de servicios sociales

Descripción:

La Guía Práctica de Cláusulas Sociales, editada por la Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, pretende ser un instrumento para consolidar y reforzar el papel que las entidades no lucrativas han ocupado históricamente en la gestión y prestación de servicios sociales y en las políticas de inclusión y cohesión sociales.

Este documento innovador se dirige a personas e instituciones, tanto del sector público como del tercer sector, interesadas en garantizar unos servicios sociales de calidad.

Recoge un conjunto de indicadores del valor añadido del Tercer Sector para los procesos de contratación de servicios públicos. En coherencia con la nueva legislación española sobre contratación pública, evidencia de manera objetiva y cuantificable el valor diferenciado que las entidades sociales del Tercer Sector aportan en la gestión y la prestación de servicios a la sociedad.

Índice:

1. Contratación pública y Tercer Sector

  • El Tercer Sector Social: funciones, contribución a los servicios sociales, dimensión y financiación
  • El valor añadido del Tercer Sector Social

2. Contratación de servicios de atención a las personas y las cláusulas sociales.

  • Contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas: el procedimiento de adjudicación
  • Evolución de las medidas para el fomento de los objetivos sociales en la contratación pública: las cláusulas sociales y la reserva

3. El sistema de indicadores del valor añadido del Tercer Sector Social

4. Diez conclusiones finales

5. El posicionamiento de la Taula del Tercer Sector sobre las cláusulas sociales y el IVA en la contratación

Edita: Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya. (Mesa de entidades del Tercer Sector Social de Catalunya). Septiembre 2009


Este documento resulta muy interesante. Recomendamos la lectura de las seis cláusulas sociales que han sido identificadas y clasificadas, que aportan criterios de valoración cualitativos de las ofertas de las entidades del Tercer Sector:

> El ajuste de los servicios a las necesidades de los usuarios.

> El fomento de la calidad del empleo.

> La promoción del empleo de determinados colectivos en riesgo de exclusión.

> La proximidad a la comunidad local donde se presta el servicio.

> La inclusión de beneficios adicionales para la sociedad en la gestión del proyecto o del servicio.

> La promoción de la participación en la gestión del proyecto o del servicio.


La Presentación de este documento deja muy claros cuáles son sus objetivos:

Contratación pública y Tercer Sector

La lectura de un manifiesto de diez puntos por parte de la Junta Directiva de la Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya cerraba el 27 de marzo de 2009 el exitoso 2.º Congreso del Tercer Sector Social celebrado en l’Hospitalet. Entre estas diez demandas y compromisos, destacábamos dos: la prioridad en la lucha contra la pobreza y la exclusión, y la determinación en el despliegue del nuevo sistema de servicios sociales.

Una tercera idea reforzaba el planteamiento: para hacer frente a estos dos retos es imprescindible el esfuerzo de todos y, en especial, la alianza entre las administraciones públicas y el Tercer Sector.

Ésta es una idea altamente compartida por la inmensa mayoría de los responsables políticos y de las entidades. Pero lo cierto es que a menudo las inercias institucionales, algunas leyes y procedimientos y la falta de instrumentos adecuados no favorecen este trabajo compartido, lo que resulta en una distancia significativa entre el discurso político y la realidad cotidiana.

La paradoja es todavía mayor en el ámbito de los servicios sociales y de atención a las personas. Históricamente, la sociedad civil organizada, lo que llamamos Tercer Sector, detectó primero, y dio respuesta después, a determinadas necesidades de cobertura y de atención social. Una parte de estos servicios, con el tiempo, se ha incorporado al Estado del bienestar y ha adquirido la categoría de derechos sociales para los ciudadanos y de obligaciones para los poderes públicos. Sin embargo, sucede que cuando los poderes públicos activan los mecanismos para proveer estos servicios, aplican unos procedimientos que no priorizan ni tienen en cuenta los valores de aquellos actores sociales que los generaron. Se da prioridad a las consideraciones y a los criterios de precio y de solvencia económica propios de la lógica de mercado, y así, a menudo, se adjudican estos servicios a empresas ajenas al ámbito social que solo ven en estos servicios una nueva oportunidad de negocio.

Conscientes de la transcendencia que tiene este hecho para el futuro del Tercer Sector y para la mejora de la atención a los usuarios, y respondiendo a la demanda que nos han dirigido muchas personas desde su función técnica o política en los partidos políticos, las administraciones y las entidades, nos hemos aventurado a analizar este problema y a hacer propuestas para superar estas contradicciones, planteando cláusulas sociales en los procesos de contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas que midan y objetiven los valores diferenciales que las entidades no lucrativas de iniciativa social aportamos a la sociedad.

Se trata de una primera aportación, fruto de muchas y diversas aportaciones que agradecemos sinceramente, y que desearíamos que generara debate y nuevas propuestas futuras para avanzar en esta dirección.

Nuestro propósito es que la guía de cláusulas sociales que tenéis en las manos se convierta en una herramienta útil para todas aquellas personas e instituciones, tanto del sector público como del Tercer Sector, interesadas en garantizar unos servicios sociales de calidad, dedicando todos los recursos disponibles e implicando en su provisión al Tercer Sector y a la ciudadanía en general.


Carles Barba

Presidente de la Taula d’entitats del Tercer

Sector Social de Catalunya (2007-2009)


Àngels Guiteras

Presidenta de la Taula d’entitats del Tercer

Sector Social de Catalunya

PLAN DE ACCIÓN PARA EL DESARROLLO DE LA POBLACIÓN GITANA 2010‐2012


El Plan de Acción para el desarrollo de la población gitana 2010-2012, publicado por el Ministerio de Sanidad y Política Social, integra las principales dimensiones relacionadas con la inclusión social de la población gitana, como la igualdad de trato y de género, así como el ejercicio de los derechos básicos: acceso a la vivienda, al empleo, a la educación, a la salud, a la cultura y a los servicios sociales. Respecto a éstos últimos, el Plan dice:

Históricamente, las políticas específicas destinadas a la población gitana, se han enmarcado en las áreas de la acción social y los servicios sociales. Esta área por tanto es de vital importancia para la mejora del bienestar y la participación de las comunidades gitanas, ya que, aparte de las funciones que le son propias, puede promover medidas en otras áreas de actuación.

Así, el Programa de Desarrollo Gitano, que siempre ha estado adscrito al área de los Asuntos Sociales o la Política Social, ha venido financiando proyectos de intervención social integral y otros programas de interés social a través de las convocatorias de subvenciones, en el primer caso a cofinanciar con las comunidades autónomas y en el segundo, para financiar a las ONG y entidades sin ánimo de lucro del movimiento asociativo de la población gitana o que trabajan con esta población.

También el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, creado en 2005, como órgano consultivo y de participación de la población gitana, de carácter estatal, está ligado a las medidas propuestas en el ámbito de la Política Social.

Por su parte, los planes autonómicos de acción destinados específicamente a la población gitana, (Andalucía, País Vasco, Cataluña, Extremadura), siempre han estado adscritos a las correspondientes Consejerías de Asuntos Sociales o de Bienestar Social.
En cuanto al Sistema Público de Servicios Sociales, se ha configurado como el conjunto de servicios y prestaciones que tienen como finalidad la promoción y el desarrollo pleno de todas las personas y grupos dentro de la sociedad, para la obtención de un mayor bienestar social y mejor calidad de vida, en el entorno de la convivencia. Asimismo, otro de los objetivos primordiales del Sistema Público es la prevención y eliminación de las causas que conducen a la exclusión y marginación social.

Esta relación entre los Servicios Sociales y la población gitana se debe a que una parte relevante de la población gitana se encuentra en situación o riesgo de exclusión social, según todos los estudios sociodemográficos. Según los últimos datos que muestra el informe FOESSA, en todas las variables estudiadas, la pertenencia a la comunidad gitana es el mayor factor de riesgo asociado a la exclusión social (El 14% de los hogares de familias gitanas se encuentran en situación de exclusión severa), lo que muestra la necesidad de construir una estrategia para facilitar la participación activa de esta comunidad.

Se reconoce que la pobreza en la población gitana sigue siendo más intensa que la que existe en el conjunto de la población. Sin embargo, los propios gitanos y gitanas y las entidades que trabajan con ellos constatan, en general, una mejoría en el nivel de ingresos experimentada por esta población en las últimas décadas.

El informe pone también de manifiesto el efecto de la inmigración en la población gitana española, tanto por el aumento de las comunidades romaníes del este de Europa como por la competencia que éstas han experimentado en diversos espacios, recursos y actividades.

La exclusión se manifiesta de diversas formas, presentándose en la comunidad gitana desventajas sociales importantes en ámbitos como el de la educación, la salud, el empleo, la vivienda y la participación. Asimismo, y de forma transversal en todas esas áreas, la población gitana es objeto de la intolerancia y el rechazo social por parte de la población mayoritaria, según se constata en las encuestas oficiales de opinión.

Los Servicios Sociales de Atención Primaria constituyen un primer nivel de atención e intervención social para un número importante de familias gitanas en situación o riesgo de exclusión social, pues es donde acuden en primera instancia para plantear su situación y sus demandas de todo tipo, relacionadas con los ámbitos anteriormente descritos.

La información y orientación, y dentro de éstas la derivación a otros servicios e instituciones, la ayuda a domicilio, el alojamiento alternativo y la prevención e inserción social, así como el fomento de la solidaridad y la cooperación social, son las prestaciones y servicios que garantiza el Sistema a todos los ciudadanos, entre ellos la población gitana.

Asimismo, desde el área de Servicios Sociales se impulsan los llamados planes integrales sobre territorios, urbanos y rurales, para actuar sobre situaciones o riesgos de exclusión, afectando en buena parte a comunidades gitanas que residen en determinados hábitats y barrios.
Es por tanto prioritario reforzar el acceso y utilización de las prestaciones emanadas del Sistema Público de Servicios Sociales, en materia de Acción Social y Servicios Sociales, de la población gitana, de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente de las distintas administraciones públicas estatal, autonómica y local.

Por tanto, se hace necesario incrementar la cooperación técnica y la financiación de las ONG del movimiento asociativo de la población gitana y de las entidades que trabajan con la población gitana, para hacer real una efectiva participación en todos los temas que les afectan y en los programas que desarrollan.

El Consejo Estatal del Pueblo Gitano, deberá tener un papel muy relevante y activo en todas las políticas que les afecten como colectivo y también en aquellas medidas generales que tengan una repercusión de importancia en algún sector de la población gitana.

Las actuaciones reflejan el contenido del Programa de Desarrollo Gitano, los programas subvencionados a las ONG y la cooperación técnica con éstas.

OBJETIVOS

1. Garantizar el acceso de la población gitana a los distintos sistemas de protección social y a los recursos, bienes y servicios existentes.

2. Fomentar la participación de la población gitana en la vida pública y en la resolución de las cuestiones que les afectan.

3. Mejorar el conocimiento sobre la situación de la población gitana española, así como la proveniente de la Unión Europea y de otros países.

4. Introducir la perspectiva de género y de igualdad de trato en las acciones a llevar a cabo en el ámbito de la Acción Social y los Servicios Sociales.

Las Comunidades Autónomas ofrecen rentas mínimas a los desempleados en riesgo de exclusión. El debate de una ayuda básica estatal está congelado


En plena fase de ajuste presupuestario y con el subsidio de 420 euros próximo a agotarse (en agosto se termina la posibilidad de cobrar esa ayuda para los parados que se queden sin protección), el debate sobre las rentas mínimas de inserción de las comunidades autónomas cobra gran actualidad. Actualmente, cerca de un millón y medio de desocupados no reciben ninguna prestación del Estado y dependen de unas ayudas autonómicas que varían mucho según quién las ofrece.

En1989, la UE recomendó a sus Estados miembros impulsar medidas para garantizar la prestación de una renta mínima de inserción, aunque el Gobierno español de entonces, en manos del PSOE, se quitó el muerto de encima y decidió transferir esa responsabilidad a las comunidades autónomas, que recogieron el guante con una rapidez y efectividad muy dispar.

"Hay un vacío en la cobertura económica de los parados. La crisis ha puesto en evidencia un problema que ya existía antes", explica Rosana Costa, secretaria de Política Social de CCOO. Almudena Fontecha, secretaria de Igualdad de UGT, asegura que "antes de la ayuda de los 420 euros, había un debate sobre si las rentas mínimas de inserción debían cubrir a los parados sin prestaciones", lo que sólo ocurre en algunos casos.

La mayoría de estas rentas autonómicas son subsidios para personas con dificultades económicas o en riesgo de exclusión, con independencia de lo cotizado y a cambio de seguir un itinerario de integración social o de inserción laboral. Las principales diferencias entre ellas se encuentran en la cuantía que ofrecen, su duración (sólo algunas pueden prolongarse indefinidamente) y su compatibilidad con otras prestaciones (como la de jubilación), aunque Fontecha afirma que "lo más importante de todo es si se reconoce como derecho subjetivo o no". De no ser así, su percepción se encuentra sujeta a dotación presupuestaria.

Euskadi es la comunidad que históricamente ha ofrecido una mayor cobertura, por cantidad económica y por número de beneficiarios. Navarra y Catalunya destacan también entre las comunidades con mayor protección.

Durante los últimos años, algunas autonomías debatieron en torno al papel de sus rentas mínimas. La aprobación de los nuevos Estatutos lo motivó en primera instancia y, como resultado, la mayoría de ellos prevén mejoras en sus subsidios, como es el caso de los textos catalán, andaluz, valenciano o castellano-leonés.

Así, en 2005, Asturias creó un salario social muy parecido al que se otorga en Euskadi y en 2007 Cantabria aprobó su Renta Social Básica, que se reconoce como derecho subjetivo. En el mismo año, el País Valenciano impulsó también una renta similar.

Actualmente, a causa de la crisis, la puesta al día de las rentas mínimas vuelve a ser motivo de debate, ya que en muchas comunidades los sindicatos reclaman que den cobertura a los parados sin protección o a aquellas personas con insuficiencia de ingresos.

A pesar de ello, con independencia de lo que cada gobierno autonómico pueda aprobar, Costa y Fontecha coinciden en reclamar que "debe haber una armonización de las rentas mínimas" para evitar la desprotección en que viven los desocupados de algunas comunidades.

"Debe haber una norma básica que garantice unos ingresos mínimos de forma coordinada y coherente con otras ayudas y con los servicios sociales y de inserción laboral" que "pueda ser mejorada o particularizada por cada autonomía", según Costa. La sindicalista de CCOO denuncia que en estos momentos "no se está dibujando un sistema de garantía de rentas, se está mirando para otro lado, no hemos aprendido nada" y recuerda que "llevamos 25 años con la misma tasa de pobreza", cercana al 20%. Por su lado, Fontecha afirma que "en la UE hay un debate en torno a una posible directiva europea para crear o armonizar las rentas mínima a nivel europeo", aunque esta medida tardará en materializarse.

La renta básica se encalla

Una posible solución sería la creación de una renta básica para toda la ciudadanía. Así lo entienden ERC e IU-ICV que, tras varias derrotas en el pleno del Congreso, consiguieron que la Comisión de Trabajo del Senado aprobara por unanimidad en abril de 2009 la creación de una subcomisión para estudiar la viabilidad de esta propuesta. En seis meses, debía elevar un informe con sus conclusiones, pero un año más tarde aún no se ha convocado ninguna reunión de dicha subcomisión.

Los impulsores de la iniciativa culpan al PSOE de la parálisis. Los socialistas aseguran que el debate no entra en contradicción con las políticas del Ejecutivo y que la subcomisión se convocarácuando lo determine la Mesa del Congreso.

Una crisis común y reformas distintas como respuesta

Nueva prestación en Castilla y León
El Gobierno autonómico, los sindicatos y la patronal llegaron a un acuerdo el pasado diciembre para crear la Renta Garantizada de Ciudadanía, que debe sustituir el actual Ingreso Mínimo de Inserción. La Junta de Castilla y León aprobó en abril el proyecto de ley que regulará la prestación. El Gobierno de Extremadura ha prometido una Ley de Renta Mínima similar para antes del 30 de noviembre.

Reforma con polémica en Euskadi
El Gobierno vasco está elaborando un decreto para modificar la Renta de Garantía de Ingresos. Los sindicatos abertzales, mayoritarios, denuncian que lo que se pretende es “restringir la cobertura de la renta”, ya que se “reduce el número de perceptores por vivienda”, se “recorta la duración de los estímulos al empleo” y se establecen “más dificultades administrativas”.

Renovación aplazada en Andalucía y Catalunya
La Ley de Inclusión Social debe sustituir el Ingreso Mínimo de Solidaridad de Andalucía por una Renta Básica, aunque la crisis actual la mantiene paralizada. El Estatuto catalán también prevé una renta mínima con mayor cobertura, aunque de momento el Govern sólo ha facilitado el acceso a la renta ya existente.

Críticas en Madrid y Comunitat Valenciana
Ambas comunidades las reconocen como derecho subjetivo, pero UGT denuncia que en la Comunidad de Madrid hay 136.424 parados sin ninguna prestación y el PSPV asegura que hay 24.000 valencianos que no perciben la renta pese a merecerla.

"La cobertura es limitada"

Begoña Pérez. Profesora de Trabajo Social en la Universidad Pública de Navarra.

¿Las rentas mínimas funcionan?
Estos programas nacieron con fuertes constreñimientos presupuestarios y su gran heterogeneidad impide hablar del derecho igualitario a una red de mínimos en todos los territorios. Además, su nivel de cobertura es muy limitado: estas rentas llegan a siete de cada 1.000 hogares en España.

¿Son eficaces para su inserción social y laboral?
Hay casos en los que la vuelta al empleo no es viable al menos en el corto plazo y se precisan otros apoyos sociales. En cualquier caso, la prestación económica en sí misma alivia la situación de pobreza extrema del que la percibe.

¿Qué cambios cree que deberían introducirse?
Se debe mejorar la cobertura global y el nivel de protección económico del conjunto de los programas. Además, en España apenas se han desarrollado políticas de activación orientadas a favorecer la vuelta al mercado laboral de los desempleados con más dificultades. Finalmente, sería también preciso mejorar la coordinación entre los distintos niveles administrativos central, autonómico y local articulando mecanismos de homogeneización (acceso, cobertura, cuantía, escalas de equivalencia...) y financiación del sistema.

¿Estas ayudas son homologables a las de otros países europeos?
No, España es de los pocos países europeos en los que no existe un programa de renta mínima destinado a las personas que no cuentan con ingresos suficientes.

¿Una mayor protección económica desincentiva la búsqueda de trabajo?
No, porque la mayor parte de las personas que acceden a estas rentas lo hacen en momentos de falta de oportunidades laborales y salen cuando su situación mejora. En los últimos años, la pérdida de calidad del empleo ha contribuido a que muchas familias solicitaran de forma intermitente la prestación en función de la pérdida de los contratos temporales.

domingo, 16 de mayo de 2010

De niños en hogares de guarda a adultos sin hogar

Human Rights Watch denuncia que el Estado de California no prepara a los jóvenes que viven en los hogares de guarda para incorporarse a la vida adulta, con lo que un 20% de ellos acaban viviendo en la calle.

(Los Ángeles, 12/05/2010) - California está produciendo adultos sin hogar al no proporcionar apoyo a la juventud en hogares de guarda para vivir como adultos independientes y poniendo fin a la ayuda estatal de manera abrupta, señaló Human Rights Watch en un informe publicado hoy. Human Rights Watch dijo que el Estado debería proporcionar apoyo financiero, conexiones con adultos, vivienda y otras redes de seguridad para los jóvenes mientras logran la transición hacia la independencia.

El informe de 70 páginas titulado "My So-Called Emancipation: From Foster Care to Homelessness for California Youth" (Mi supuesta emancipación: De hogares de guarda a personas sin hogar para los jóvenes en California) documenta la lucha de los jóvenes en hogares de guarda que se convierten en personas sin hogar después de cumplir los 18 años, o "crecer" fuera del cuidado del Estado, sin la preparación suficiente o apoyo para la edad adulta. El sistema de hogares de guarda de California acoge a 65,000 niños y jóvenes, una cifra mucho mayor que en cualquier otro estado. De los 4,000 que salen del sistema de cada año, la investigación sugiere, el 20 por ciento o más se queda sin hogar.

"Al no preparar a los jóvenes en hogares de guarda para la vida adulta y quitándoles abruptamente el apoyo cuando se convierten en adultos, California está fallando en su deber para con estos jóvenes", señaló Elizabeth Calvin, defensora principal de la división de derechos del niño de Human Rights Watch y autora del informe. "Estos jóvenes son capaces de lograr la transición con éxito, pero no pueden hacerlo sin la ayuda del Estado".

Este mes, el Estado está considerando recortes drásticos a los servicios de bienestar infantil, lo que eliminaría un programa existente de transición de vida, más de 400 trabajadores sociales y otros programas para la preparación de jóvenes en hogares de guarda para la vida adulta.

"Estos recortes presupuestarios propuestos menoscabarían la defensa principal de los jóvenes en hogares de guarda para evitar la vida en las calles," dijo Calvin. "El Estado tendrá que solventar los gastos del resultado predecible - un incremento del número de personas sin hogar".

La mayoría de los niños que entran al sistema de hogares de guarda es porque el Estado interviene en su deber de protegerlos ante el abuso o el descuido sufridos en su propio hogar. El Estado se convierte en su padre y debe velar por que los niños tengan una alimentación, vestimenta, vivienda, atención a la salud y educación adecuadas. Pero es igualmente importante la responsabilidad de proporcionar la orientación y el apoyo necesarios para que los niños en hogares de guarda se conviertan en adultos independientes, señaló Human Rights Watch.

Human Rights Watch entrevistó a 63 jóvenes que se quedaron sin hogar después de salir de hogares de guarda en California. Sus historias arrojar luz sobre el complejo conjunto de factores que llevaron a su falta de vivienda: oportunidades perdidas para aprender habilidades, falta de capacidad para ganarse la vida, la escasez de segundas oportunidades, y el hecho de que a nadie le importó lo que pasara con ellos.

De los entrevistados, el 65 por ciento no se había graduado de la escuela preparatoria cuando salió por la fuerza del cuidado estatal; el 90 por ciento no tenía ninguna fuente de ingresos. Se espera que estos jóvenes sobrevivan por sí solos, aunque el Estado les ha proporcionado poca capacitación de habilidades para la vida adulta y no les proporcionó apoyo durante la transición. En estos casos, la falta de vivienda es un resultado predecible.

La legislación de California requiere que las agencias de bienestar infantil desarrollen, en conjunto con cada joven en hogares de guarda, un "plan de emancipación" sobre lo que el joven adulto hará al salir del hogar de guarda. Pero en la práctica, la planificación con frecuencia no se hace o no es realista, y no puede impedir a un joven quedarse sin hogar, dijo Human Rights Watch. Los jóvenes describieron a Human Rights Watch planes de emancipación que carecían de arreglos para vivienda o los ingresos necesarios para pagarla.

Human Rights Watch instó a California a proporcionar a los jóvenes en hogares de guarda con una variedad de opciones mientras que realizan la transición a la edad adulta, al igual que aquellas que gozan sus compañeros que crecieron en hogares propios. Estas podrían incluir más tiempo en casa antes de trasladarse a vivir por su cuenta, o algún lugar de acogida para determinados períodos, como durante las vacaciones de la universidad.

El Estado también debe mantener una gama de otras opciones para vivienda, tutoría y apoyo a los jóvenes en hogares de guarda, incluyendo programas de vivienda de transición, servicios de salud mental, servicios para las personas con problemas de aprendizaje, y servicios para mujeres embarazadas y de crianza para padres jóvenes, dijo Human Rights Watch.

"La ciencia del desarrollo de los adolescentes muestra que la niñez no termina abruptamente en una cierta edad", dijo Calvin. "En la mayoría de familias de los EE.UU., los jóvenes siguen recibiendo un espectro de apoyo - emocional y financiero - mientras logran la transición a la edad adulta, y la juventud de California en hogares de guarda no merece menos".

Testimonio seleccionados del informe:

El día que me gradué de la preparatoria, mi madre de guarda me dijo: "Te has emancipado. Ya no puedes vivir aquí". Mi trabajadora social llegó - yo todavía estaba en mi vestidito de graduación, con mis tacones, mis flores, mi birrete. Mi trabajadora social nunca había hablado conmigo. [Ella] me dijo: "Hice algunas llamadas y encontré un refugio para ti. Tendrás una cama durante cuatro meses".

- Karen D., de 21 años, San Francisco.

En el día de mi llamada emancipación, yo no tenía un diploma de preparatoria, un lugar para vivir, un trabajo, nada ... El día que me emancipé - fue un día feliz para mí. Pero yo no sabía lo que me esperaba. Ahora que estoy en la calle, honestamente creo que hubiera sido mejor estar en un hogar abusivo con un padre que me golpeaba, al menos me habría enseñado a conseguir un trabajo y a pagar las cuentas.

- Roberta E., de 24 años, Los Ángeles

"Me gustaría haber tenido ... a alguien que se preocupara por mí ... por ejemplo alguien que me enseñara cómo separar la ropa blanca de la de colores [para lavarla.] Quizá lo hubiera odiado en su momento, pero quisiera haberlo tenido. Nunca me preguntaron: "¿Está todo bien? Háblame".

- Nikki B., de 18 años, Sacramento

"Si vas a poner a los niños en hogares de grupo, en hogares de guarda - hay que darles por lo menos lo que necesitan para sobrevivir y cuidarse a sí mismos. [Cuando cumplí los 18] se esperaba que yo supiera cómo conseguir un trabajo, comprar un carro, todo eso, pero ... no tenía ni idea cómo hacer las cosas. Así que terminé en la calle".

- Tonny D., de 20 años, Berkeley




Staff Benda Bilili



Staff Benda Bilili es un grupo de músicos de la calle congoleño. Viven alrededor del parque zoológico en Kinshasa, haciendo música que hunde sus raíces en la rumba, con elementos de rhythm'n'blues de la vieja escuela y el reggae. El núcleo de la banda está compuesta por cuatro cantantes y guitarristas, todos ellos con discapacidad causada por la poliomielitis cuando eran jóvenes, y se mueven en vehículos tuneados de tres ruedas. Están respaldados por una sección rítmica compuesta por jóvenes abandonados en la calle cuando eran niños y que fueron puestos bajo la protección de los miembros más antiguos de la banda. El solista es un muchacho de 18 años que interpreta solos de guitarra, pero en un laud electrificado de una sola cuerda que diseñó y construyó él mismo a partir de una lata.

Después de conocer esto y de ver algunos videos del grupo, me siento muy discapacitado.


viernes, 14 de mayo de 2010

Historias de integración de los inmigrantes en España



En el blog IntegrACTÚA.org nos presentan el video-montaje “Historias de integración”, la obra de Feliciano Tisera que ha resultado ganadora del concurso “IntegrACTÚA con arte a favor de la inclusión social“.

¡Conoce la realidad de sus protagonistas con un poco de flamenco fusión como telón de fondo!

Daiana, Samba, Nacho, Petia, Alexis, Marta, Anggy, Edilma… son algunos de los nombres de aquellos que han venido a España desde distintos puntos del mundo buscando otra realidad y que han querido compartir su vida aquí con Feliciano.

Historias diferentes de personas que no se conocen y que probablemente no tengan en común más que su decisión de probar suerte en otro lugar.

Procedentes de República Dominicana, Filipinas, Paraguay, Rusia, Ecuador, Cuba, Guinea Bissau… muestran cómo es su integración afectiva, laboral, religiosa, cultural y de ocio en España.

Los ancianos inician su emancipación

El País, Carmen Morán, 13/05/2010

La transformación económica y social acaba con el tabú de los asilos - Los mayores quieren ante todo autonomía y, en caso de necesidad, se decantan cada vez más por la ayuda profesional


La generación de mujeres más generosa que ha tenido este país toca a su fin. Las que criaron a sus hijos y cuidaron de sus padres ancianos no va a repetirse. Se acabó. Pero todavía están ahí, pensionistas ya muchas de ellas, haciéndole al Estado un último favor: sus mayores morirán en casa, bien cuidados, a cambio de una magra paga con la que la Ley de Dependencia remunera años de dedicación y falta de vacaciones.

Porque si todas ellas, cuidadoras eternas, pidieran una plaza en un geriátrico para los octogenarios y nonagenarios a los que atienden, a ver de dónde iba a sacar la Administración tantas plazas de residencia como harían falta.

Y ahí no acaba su generosidad. Tienen un último gesto: que sus hijas no repitan los pasos que ellas dieron, que la generación que las sucede no tenga que cuidarlas a ellas a tiempo completo. Eso que todas resumen en la misma frase: "yo no quiero ser una carga para mis hijos". Y saben bien de qué están hablando, tanto que hasta los ayudan con los nietos para que no tengan que abandonar el mercado laboral.

La última encuesta del Ministerio de Sanidad y Política Social a los mayores de 65 años destapa un cambio social que se veía venir: la preferencia por los cuidados familiares cuando necesiten ayuda ha caído entre las mujeres 11 puntos porcentuales desde 1993, de un 75% a un 64%. Y más espectacular es todavía el salto, en la misma dirección, que dan los hombres: en 1993, un 84% de ellos quería que a la vejez los atendieran sus familiares más allegados, la mujer o los hijos. Ahora sólo lo dice un 63%. Ellos se resistían, pero la realidad se ha impuesto. Y son muchas las razones que contribuyen a ese cambio.

Han cambiado las familias, pero no sólo por la incorporación al mercado laboral de los hijos y las hijas. También los propios jubilados de hoy tienen ya un perfil distinto del que tuvieron sus padres. "Disponen de una pensión propia y eso les da cierta independencia económica", dice la profesora de Sociología de la Universidad Complutense Margarita Barañano. A ello hay que añadir que muchos de los que ahora están llegando a la edad de la jubilación no han vivido con sus hijos en la misma casa durante años, porque ellos salieron a estudiar, a trabajar. El modelo de familias agrupadas tal y como se le conocía se fue perdiendo. Volver a vivir con hijos, yernos y nueras bajo el mismo techo se hace más cuesta arriba. Cada uno tiene su independencia.

"Además, depender de los hijos no es convivir con ellos. Porque los hijos pueden ayudarles con dinero a pagar a alguien que les atienda en casa, por ejemplo, pero eso no significa que vivan juntos", afirma Barañano.

La vivienda en propiedad, muy común en España, es una ventaja de la que parten los jubilados. No tienen que pagar alquiler, por tanto, su pensión puede servirles para contratar a quien les cuide. Incluso para formalizar una de las llamadas hipotecas inversas y optar por una residencia. A pesar de ello, "el criterio primero a la hora de comprar una vivienda sigue siendo la cercanía a los familiares, eso permite que los abuelos ayuden con los nietos, pero también hacerse cargo de los padres, al menos cierta supervisión", dice Barañano.

Hubo un tiempo en que los ancianos huían de las residencias geriátricas como de la peste. La encuesta del Ministerio de Sanidad y Política Social muestra cómo ese rechazo es aún más marcado entre los más mayores, pasados los ochenta. Y tenían razón: muchos de los geriátricos que ellos conocieron eran entonces deprimentes instituciones donde morían los que no tenían a nadie que los cuidara. Asilos, caridad, abandono. Esos prejuicios se están deshaciendo. Las residencias ya no tienen ese aspecto sobrecogedor, y eso que muchas de ellas no cumplen aún los requisitos que marca la nueva Ley de Dependencia para poder subvencionar su ocupación de forma pública.

En contra de las ideas preestablecidas también ha jugado una gran partida la llegada de inmigrantes, que ha generalizado una imagen por las calles de pueblos y ciudades: el anciano acompañado en su paseo diario por alguien que llegó de Ecuador, Perú, Rumania. No son los hijos y no pasa nada. "En estos casos, las hijas, sobre todo, supervisan, o pueden cuidarlos a tiempo parcial, turnándose con el trabajador extranjero", dice la profesora Barañano. "Y además se han ido generalizando las ayudas públicas de los ayuntamientos. Todo ello les permite seguir en casa, algo que siempre prefieren".

Es cierto. Que los mayores prescindan de los cuidados de sus hijos no significa que quieran salir de su casa. El 87,3% de ellos prefieren vivir en la vivienda propia, aunque sea solos. "Ellos prefieren estar en su entorno hasta que se pueda. Allí están sus libros, sus recuerdos, incluso el vecindario, que siempre echa una mano. Ahora bien, quieren que les atiendan profesionales", asegura Luis Martín Pindado, presidente del Consejo Estatal de Personas Mayores.

"Los datos están, efectivamente, marcando una tendencia hacia el incremento de los servicios en detrimento de las ayudas familiares. La gente ha de conocer el valor y la calidad de los servicios que prestan los profesionales, los cuidadores de los centros de día, las residencias", afirma la directora del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), Purificación Causapié.

Antes de abandonar este capítulo de los prejuicios contra las ayudas profesionales, las residencias, hay que echar un vistazo al mundo rural, donde los cambios, como sucede siempre, van más lentos. Causapié señala que la preferencia por los servicios "está relacionada con el nivel cultural", pero cree que lo que ocurre en los pueblos, donde aún el 83% de los consultados se decanta por los cuidados de la familia, se debe a otras razones: "El mundo rural conserva lazos familiares más cercanos y fuertes y los entornos familiares son más amplios, incluida la relación que se tiene con los vecinos". ¿Quién no se acuerda de Volver, de Pedro Almodóvar, entre otras muchas?

Pero aún pesa mucho el qué dirán, incluso para admitir que un profesional va a entrar en casa durante unas horas para hacer limpieza, comida, o colaborar con la higiene del anciano. Aunque eso también se ha ido modificando.

¿Son de verdad razones económicas y culturales las que están operando entre los nuevos jubilados para cambiar sus preferencias por los cuidados o es más bien la asunción de una realidad social contra la que nada pueden hacer?

Gerardo Hernández, profesor de Sociología de la Familia y Gerontología Social en la Universidad de A Coruña, se decanta en parte por el "obligado te veas..."

"La esperanza de vida se ha alargado mucho y eso significa más años de dependencia y nuevas enfermedades a las que no siempre se puede hacer frente en familia. Además, antes había más hijos para repartirse esos cuidados. No es lo mismo cinco hijos para cuidar a dos mayores, que dos hijos para cuidar a cuatro ancianos. Si se trata de un alzhéimer, por ejemplo, se necesita una ayuda más profesionalizada. Por otro lado, los hijos ya tienen trabajos extradomésticos y no siempre en la misma ciudad o pueblo donde están los padres. Por mucho amor que se ponga siempre habría carencias. Por eso estamos reclamando residencias, centros de día, pisos tutelados. La realidad es la que obliga", concluye.

Y la generosidad, porque Delia Otero Díez, a sus 63 años, todavía cuida en casa a dos de sus cuatro hijos. Ya tienen 35 y 37 años, solteros. "Mamá los cuida, les hace la comida, lava, les plancha, ellos están bien aquí", dice entre risas. Otros dos ya se casaron. Bien podría pedirles que cuando ella no pueda valerse le devuelvan sólo la mitad de los años que les dedicó, pero no quiere. "Ellos, gracias a Dios, tienen trabajo y a mí no me gustaría dejarles esa carga. Yo prefiero irme a una residencia, así lo comentamos mi marido y yo con los amigos, que nos iremos todos a la misma y allí lo pasaremos bien", ríe. Luego reconoce que tampoco piensa mucho en ello todavía. No tiene tiempo. Tiene a su madre en casa, con 93 años, a la que "hay que hacerle todo". "Yo creo que si la hubiéramos llevado a una residencia ahora no la tendríamos aquí, porque es muy familiar. Y además, ella siente mucha pena por la gente que está en las residencias".

Delia, que vive en Mejorada del Campo (Madrid), cuidó de su suegra, inválida durante cinco años, por meses, "turnándose con las cuñadas". También llevaba a su suegro a diálisis. Y ya lleva 11 años al cargo de su madre. Recibe una paga de 387 euros al mes por la Ley de Dependencia.

Su mente no repara todavía en una Delia de 90 años, que quizá no pueda caminar, o a la que le lleven la comida a la boca, cucharada a cucharada, como hace ella con su madre. Eso todavía queda lejos. "Pero si aún estamos pensando en los hijos", se ríe. Y en los nietos. "A veces me los dejan, no mucho, eh, no abusan, no, pero cuando los tengo es la felicidad".

¿Y cómo anda ella de salud? "Bueno, mis huesos se resienten, un poquillo, pero bien".

Ella no quiere ser una carga para sus hijos, pero lo cierto es que, quizá, sus hijos no puedan con esa carga, porque la realidad se impone. Las amas de casa a tiempo completo son una figura a extinguir.

La crisis económica, quizá, está dando una tregua a los políticos, que no parecen entender el alud que se les viene encima. No hay mapas para construir residencias allá donde se necesitan y las guarderías y los geriátricos siguen siendo la gran asignatura pendiente. ¿Confían en que las mujeres podrán estirar aún más el Estado de bienestar que ellos no proporcionan?

No podrán. Pero la crisis está ralentizando las demandas. La mayoría de las ayudas que se conceden por Ley de Dependencia son prestaciones económicas para las cuidadoras, hasta un 57%, muy alejado del espíritu que preconizaba esta ley. Se pretendía con ella que muchas mujeres salieran al mercado laboral y los cuidados de ancianos quedaran en manos de profesionales, a domicilio o en residencias geriátricas. No está siendo así. Ana Lima, la presidenta del Consejo General de Trabajadores Sociales, cuenta un caso que sirve de ejemplo. "Hay una señora que pedía un servicio profesionalizado, pero una de sus cinco hijas se ha quedado en paro y han preferido que sea ella misma la que la cuide y tenga la prestación económica que da la ley", dice.

"La crisis está inclinando a la gente a pedir la prestación económica, por el paro, pero también porque te la dan con atrasos, desde que se cursó la solicitud, o desde que el usuario fue reconocido como dependiente, y eso supone un buen pellizco para una economía precaria", sostiene Lima. El gobierno anunció ayer que los pagos retroactivos se acabarán pronto.

Pero la crisis pasará y la demanda de residencias para los más ancianos y otros servicios intermedios para edades anteriores seguirán su curso. El número de plazas de residencia cubría en 2002 un 3,3% de la población mayor de 65 años. En 2009 aumentaron un poco, hasta un 4,31%. España es un país afortunadamente longevo y, como en otros países más avanzados en cobertura social, la gente demandará cada vez más servicios. No dependerá sólo de los hijos. La única diferencia, dicen los que trabajan en asuntos sociales, es que a unos les llevarán a la residencia los hijos y los otros irán en taxi. Pero las mujeres ya no estarán para prestar esos cuidados, ni siquiera estarán tan preparadas para ello como lo estuvieron sus madres, que a su vez lo aprendieron de las suyas.

"Las abuelas cuidan a sus nietos porque a través de sus hijas hacen lo que ellas no pudieron hacer, estudiar y trabajar fuera. Por eso tienen una mayor sensibilidad hacia ese problema. No es que no deban existir los cuidados familiares, pero deben ser sólo una pieza más del puzle", dice la catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III Constanza Tobío. Y prosigue: "Estas mujeres están ayudando a la sociedad a modernizarse cuidando nietos y aceptando, sin dramatismo, que a ellas no las cuidarán sus hijas. Esta es la generación que más ha dado y que menos está recibiendo. Es una generación de mujeres excepcionalmente generosa".